ELENA AFIRMATIVA
Maternidad diagramática como visualización familiar (2015–2025)
Murcia, 28 de julio de 2015 Olivia Morgado López ha nacido. En el mismo lugar, el 1 de agosto de 2017 nace Lucía Morgado López. Dos niñas aparentemente sanas agrandan nuestra familia. Pero ¿cuándo nace la maternidad, cuánto pesa, qué mide, de qué se alimenta, cuánto llora, qué forma tiene, cómo sé si es una maternidad sana?
Este proyecto surge de una década de maternidad y de los cambios familiares, y, en consecuencia, de las transformaciones emocionales que los han acompañado. Desde el nacimiento de mi primera hija en 2015, he ido desarrollando una visualización de datos afectivos que recoge distintos hitos que marcaron puntos de inflexión en la vida familiar: la llegada de mi segunda hija, la enfermedad de otros miembros de la familia, tres mudanzas, la adopción de dos gatos, la transición desde la dependencia absoluta de los bebés hacia la autonomía de unas niñas que, quizá de forma prematura, ya rozan la adolescencia. Cada etapa ha supuesto una reconfiguración de la red afectiva, un desplazamiento en la intensidad de los vínculos, una nueva orientación en la vida cotidiana. Todo ello se traduce en diagramas emocionales que levantan columnas de color realizadas con papeles translúcidos, cuya altura depende de la intensidad de la emoción. Aunque en las últimas décadas hemos sido muchas las artistas que hemos reflexionado desde nuestra propia maternidad, un referente decisivo para mí es Mary Kelly, especialmente con su proyecto Post-Partum Document (1973 – 1978). Allí, Kelly proponía, en sus propias palabras, “my lived experience as a mother and my analysis of that experience” (Kelly, 1983, p. 39). Esa doble mirada, entre lo íntimo y lo analítico, entre la vida cotidiana y la construcción simbólica, me ha servido como horizonte crítico para pensar mi propio trabajo. En mi caso, esta visualización no fue concebida inicialmente como obra, sino como una necesidad vital. Esta siendo un modo de sostenerme en medio de la experiencia. Lo que ocurre es que, en mi vida, el arte y lo cotidiano nunca han estado separados, sino que se diluyen mutuamente. Por ello, tanto en mi filosofía vital como en mi práctica docente y artística, me acompaña siempre la premisa de Robert Filliou: “El arte es lo que hace la vida más interesante que el arte” (1984). Estos diagramas se van desplegando en un rollo de papel milimetrado canson de 10 metros de longitud, de los cuales he trabajado hasta ahora aproximadamente dos metros y medio. El resto permanece en blanco porque mi experiencia de maternidad y de familia sigue en curso, cambiante, y aún hay vida por explorar. Asi, este rollo que comenzó siendo ese espacio para la introspección que apenas me podía permitir al principio, sin tiempo, con sueño, pero con la adrenalina de quien se da cuenta de que sin haberlo pretendido, ha entrado en un hiato de producción artística pública, pero que sin embargo se siente más creativa que nunca, se ha convertido en una terapia, en un diario visual de viaje en la maternidad. En el centro del papel aparecen las emociones diagramadas; pero este centro tiene una zona vecina, en fricción, unos márgenes que permiten la relectura y cuestionamiento del discurso emocional central. Esas zonas son los márgenes, donde emergen las anotaciones manuscritas como recuerdos, palabras inventadas, canciones, frases que condensan momentos compartidos. El margen no acompaña como algo secundario, sino que sostiene otros discursos familiares, más íntimos y fragmentarios, que completan y a veces desvían el eje central. Escribir en los bordes es reconocer que la vida familiar no se narra solo desde el centro, sino también desde lo lateral, desde las voces múltiples que la constituyen. Mary Kelly también subrayaba cómo recurrir a diagramas y a un pseudo-discurso científico en Post-Partum Document no debía entenderse como registros objetivos o autoritarios, sino como estrategias para evocar “the sense of touch, so these signs invoke the sensuous, emotive quality of the mother’s lived experience” (Kelly, 1983, p. 41). En mi práctica, la experiencia táctil se vuelve decisiva: recorto y pego papelitos, coloreo cuadrículas, anoto a mano. En mi vida artística y en mi maternidad, las manos lo hacen todo. Son capaces de materializar emociones y pensamientos que el lenguaje no logra infiltrar. A este énfasis en lo táctil se suma la obra de la artista contemporánea Carmen Winant, para quien el contacto físico con la imagen es esencial en el proceso mismo de creación. Winant recopila fotografías físicas de fuentes diversas, muchas sobre la maternidad/reproducción, y comenta que a través del tacto descubre narrativas posibles y conexiones que no vería únicamente mirando. En su proyecto My Birth (2018), por ejemplo, despliega miles de imágenes encontradas del parto sobre paredes, frotando, reafirmando, reordenando las superficies como si fueran cuerpos que demandan ser tocados. Para Winant, tocar es comprender. Este gesto resonante refuerza mi convicción de que el tacto, la huella de la mano, ese roce directo con el material, no es accesorio: es núcleo del pensar-diagrama y del sentir materno en mi obra. El papel es aquí protagonista absoluto. Es un material liviano que, sin embargo, soporta todo el peso de mi maternidad, con sus deseos y frustraciones. Si bien ya habia sido protagonista de muchos de mis proyectos artísticos previos, en esta ocasión ha sido el medio cotidiano y disponible durante la infancia de mis hijas: no tóxico, no peligroso y siempre accesible. El papel me ha permitido jugar, aprender y crear con ellas. Lo que nació como un gesto íntimo y casi terapéutico (una forma tanto de ordenar como de desordenar mi mente, visualizando el presente) se revela hoy como obra: una escritura-diagrama personal y un paisaje emocional desplegado en una sola superficie que habla de familia y que guarda la memoria de una década de maternidad en transformación. Referencias: Kelly, M. (1997). Mary Kelly. Phaidon. Filliou, R. (1984). Dear Skywatcher: Art Is What Makes Life More Interesting Than Art. Sammlung Hoffmann, Berlin. Winant, C. (2018). My Birth. The Museum of Modern Art, San Francisco, CA. Exhibition and artist’s statement.






